Este blog es un refugio, es un capricho, un lujo. Es mi ocasión de jugar con las palabras, de darles forma, de pretender lectores, de desparramar mi sesgada interpretación de esta vida loca. Este blog contiene algunas de mis cosillas que ya sé yo.

domingo, 9 de abril de 2017

Atrapado entre las costillas

Me cuesta aceptar que cada trama ha tejido y rematado su propio cierre. No ha quedado un pie que ofrecer para una segunda parte.

Me he atrevido a abrir los ojos y a mirar de frente el nubarrón que se acerca. No sé si lo has visto, pero al sentir las primeras gotas he tirado mi paraguas. No te importa que me moje, ya lo sé. No suficiente. Tampoco te inquieta que esté menguando tan deprisa la luna.

Te intuyo detrás; nunca delante, no a mi lado. Me enojo porque no soy capaz de verte. Un poco más de tiempo, un poco más triste, menos luz, más sola la noche en vela.

Me cuelo entre las líneas intentando provocar el giro inesperado. Pero entre las palabras ha dejado de soplar el viento. Están quietas, cansadas y quizá en paz.

Lágrimas también desde mi cielo. Caen sobre los dedos de mis pies y se forman charcos que piso sin saber que eso les humilla. Se sacan la espina salpicando mis pantorrillas.

Pienso en aquella promesa pronunciada con fe y esperanza y en lo que queda de ella después de tantos años. Me atormentan las confesiones que aún no he hecho, las que hacen que me tiemble la voz y el corazón se me quede atrapado entre las costillas. Siento dolor pero no es nuevo; es más libre así, sin los efectos de los calmantes.