Este blog es un refugio, es un capricho, un lujo. Es mi ocasión de jugar con las palabras, de darles forma, de pretender lectores, de desparramar mi sesgada interpretación de esta vida loca. Este blog contiene algunas de mis cosillas que ya sé yo.

jueves, 15 de septiembre de 2016

A este lado

Siempre hay sitio en mi vigilia para tu pena. Te escucho llorar y ya mis propias lágrimas están fuera de lugar. Con los ojos enrojecidos y el rostro húmedo acudo a tu llamada sin palabras. Te escucho, te entiendo y fabrico fórmulas mágicas para ti. Rescato todas tus capacidades y las pongo en valor para que atisbes tu destino. Me quiebro por dentro.

Te dejo y me alejo sin querer hacerlo, sintiendo que no me llega el aire aquí a este lado desde donde mis brazos no alcanzan lo suficiente para cubrirte con algodones.

Me pongo a disposición de Morfeo pero no me atiende. Necesito abrazarte, sentirte, acariciarte y escuchar tu respiración... Vuelvo. Apoyo la cabeza en tu almohada sin rozarte siquiera, sin saber muy bien si te tengo cerca o no tanto. Y tú me descubres, como siempre. Me hablas desde tus sueños y te dejas ir de nuevo. Y yo sabiendo que ya desde tu reposo también sabes cuánto te quiero, me alejo. Quebrada por dentro.

Me echo la mano al pecho como si mi pesar fuera tan torpe como para dejarse agarrar. Y crujen mis entrañas mientras lloro desde fuera hacia dentro.