Este blog es un refugio, es un capricho, un lujo. Es mi ocasión de jugar con las palabras, de darles forma, de pretender lectores, de desparramar mi sesgada interpretación de esta vida loca. Este blog contiene algunas de mis cosillas que ya sé yo.

jueves, 25 de agosto de 2011

No te rindas. Mario Benedetti.

No te rindas, aún estás a tiempo
De alcanzar y comenzar de nuevo,
Aceptar tus sombras,
Enterrar tus miedos,
Liberar el lastre,
Retomar el vuelo,
No te rindas que la vida es eso,
Continuar el viaje,
Perseguir tus sueños,
Destrabar el tiempo,
Correr los escombros,
Y destapar el cielo.
No te rindas, por favor no cedas,
Aunque el frío queme,
Aunque el miedo muerda,
Aunque el sol se esconda,
Y se calle el viento,
Aún hay fuego en tu alma
Aún hay vida en tus sueños.
Porque la vida es tuya y tuyo también el deseo
Porque lo has querido y porque te quiero
Porque existe el vino y el amor, es cierto.
Porque no hay heridas que no cure el tiempo.
Abrir las puertas,
Quitar los cerrojos,
Abandonar las murallas que te protegieron,
Vivir la vida y aceptar el reto,
Recuperar la risa,
Ensayar un canto,
Bajar la guardia y extender las manos
Desplegar las alas
E intentar de nuevo,
Celebrar la vida y retomar los cielos.
No te rindas, por favor no cedas,
Aunque el frío queme,
Aunque el miedo muerda,
Aunque el sol se ponga y se calle el viento,
Aún hay fuego en tu alma,
Aún hay vida en tus sueños
Porque cada día es un comienzo nuevo,
Porque ésta es la hora y el mejor momento.
Porque no estás solo, porque yo te quiero.

Mario Benedetti
No te rindas

viernes, 19 de agosto de 2011

Cuéntame lo que pasó de verdad

Quiero decir que tengo bastante mal rollo metido en el cuerpo tras haber visto algunas imágenes de las cargas policiales de los últimos días.

Es cierto, yo no estaba allí. Las informaciones se pueden manipular, las imágenes… vale: algunas también. Pero yo he visto un chico que andaba por la calle con una bici y un agente le daba unos cuantos palos ante su no reacción y su cara de desconcierto. Y eso no es manipulable. Finalmente, el chico reacciona y echa una carrerita para zafarse del ataque.

He visto otro video de una pareja a la que se ve venir por la calle, cuando un grupo de agentes se acerca y uno de ellos le arrea un guantazo a ella. A partir de ahí, empiezan gritos y pataleos; el chico la coge en alto para llevársela de allí y él también recibe porrazos… Por lo visto ella, a la vez que avanzaba por la calle estaba increpando a los agentes… eso sí podría considerarse provocación; pero la respuesta a la misma me sigue pareciendo desproporcionada. Continúa este mismo video con un nuevo ataque a un chico, al que los agentes dejan tirado en el suelo después de ser golpeado. Ha resultado ser un fotógrafo cuya provocación –dice él- fue la luz del flash de su cámara fotografiando la agresión precedente.

Y yo no doy crédito. Porque esto ocurre en la capital de España, en la que en estos días se enmarañan circunstancias como el coste de la visita del Papa, la coincidencia en tiempo y pretendidamente espacio de los peregrinos y peregrinas con la marcha laica, las manifestaciones anticristianas, las convocatorias del movimiento 15M, la vergüenza nacional tanto del acoso a los peregrinos como de las respuestas policiales o, directamente, iniciativas policiales que no pueden tener justificación alguna. Y al final, lo único que nos queda claro es que los peregrinos y peregrinas han cumplido su sueño de ver y escuchar al Papa; han venido a Madrid a eso y con eso se irán.

De lo que me quedan muchas dudas es de si el movimiento de la acampada de Sol es anticristiano, antitodo y camorrista a la que salta o si lo estamos mezclando todo y cualquier movimiento civil, mayoritariamente juvenil, espontáneo, más o menos organizado e indignado por algo es atribuido, directamente, al colectivo de Sol.

Dice la Ser en Twitter, que habrá investigación del Ministerio del Interior en relación con las cargas policiales de estos días. Pues eso, que se investigue y se lean cartillas, amoneste, penalice o inhabilite, si se resuelve que ha habido abuso de poder y violencia gratuita. Yo, la verdad, esta tarde he tenido la sensación de estar viendo un capítulo atrasasado de Cuéntame lo que pasó. Y se me han puesto los pelos de punta, en serio.